Acordes en preparación
Todavía no analizamos el audio de esta canción. Cuando esté listo, vas a ver el reproductor de acordes sincronizado con el video.
La historia detrás
Back to the Rocking Horse, según DoReSol
Esta canción se sostiene en un riff que no suelta: un vaivén pegajoso entre la guitarra y el bajo, con un tempo que acelera justo cuando el estribillo entra a cantar. No es el típico solo de glam metal de los 80, sino un gancho que se repite como un mantra, casi sin variaciones, pero con una energía que no decae en los 3:36 que dura. El bajo hace de puente entre el peso de la batería y el brillo de las guitarras, y la voz de Poison se balancea sobre ese ritmo como si estuviera montada en un caballo de madera que nunca se detiene. Lo más curioso es que, a pesar de sonar tan directo, la mezcla final tiene capas: los coros suenan más anchos que el resto, como si estuvieran grabados en un espacio distinto al de los versos.
La grabaron en una época en la que Poison ya había demostrado que podían vender millones sin perder el toque sucio de sus inicios. El ingeniero Duane Baron capturó el sonido crudo de las guitarras, pero los productores John Purdell y Tom Werman le dieron ese aire pulido que los llevó a lo más alto de las listas. El tema apareció en un momento en que la banda ya tenía un hit número 1 con Every Rose Has Its Thorn, pero aquí no buscaban repetir fórmulas: querían algo que sonara fresco, incluso si el estilo seguía siendo reconocible. La gira de 1999 los trajo de vuelta a los escenarios con fuerza, y canciones como esta ayudaron a que, en los 2000, llenaran estadios sin necesidad de excusas.
Del álbum
Open Up and Say… Ahh!
Poison · 1988 · Track 3
Datos