La historia detrás
Cuando Ricardo Montaner se embarcó en la creación de su octavo disco, titulado Viene del alma, lanzado en 1995, buscó explorar un camino sonoro distinto. Este álbum, producido por EMI Latin, se alejó notablemente de lo que el público estaba acostumbrado a escuchar de él, adoptando influencias italianas y un estilo que se sentía fresco y experimental. A pesar de ser una propuesta diferente, de este trabajo surgieron varios temas que se convirtieron en sencillos, como "Viene del alma", "Soy tuyo", "Pasa todo" y "Bórrame".
Dentro de este proyecto, la canción Atrapando nubes se destaca por su duración de 3 minutos y 53 segundos, encapsulando esa búsqueda de un sonido novedoso y particular que caracterizó a Viene del alma. Fue un momento en la carrera de Montaner donde se animó a experimentar con letras y arreglos, ofreciendo al oyente una faceta musical menos predecible y más arriesgada, marcando una diferencia con sus trabajos previos y posteriores.