🇩🇴 DO · República Dominicana · Capítulo 4 de 6
El Merengue de Orquesta: Johnny Ventura, Wilfrido Vargas y la Era de Oro (1960–1990)
El merengue del Cibao era un género de guitarra, acordeón, güira y tambora — una música íntima, rural, de bodas y fiestas de barrio. La gran transformación que convirtió el merengue en el fenómeno internacional que es hoy fue la orquestación: la incorporación de secciones de metales, piano, bajo eléctrico y batería que le dieron el volumen y el impacto de las big bands del jazz americano manteniendo el ritmo y la identidad del merengue dominicano.
Esa transformación ocurrió en los años sesenta y setenta, y sus dos protagonistas principales fueron dos hombres que competían ferozmente entre sí — una rivalidad que dividió a la República Dominicana en dos fanáticos — y que juntos construyeron la era de oro del merengue orquestado.
Johnny Ventura: el Elvis del Merengue
Juan de Dios Ventura SorianoJohnny Ventura, apodado "El Caballo Mayor" — nació en Santo Domingo el 8 de marzo de 1940. Fue el primero en lograr fama generalizada fuera de la República Dominicana, y el artista que modernizó el merengue para convertirlo de música folclórica en sensación internacional.
Ventura transformó el merengue añadiendo complejos arreglos de metales e incluso elementos de rock and roll, que se convirtieron en un lienzo útil para la elaborada coreografía escénica y los arreglos musicales de Ventura.
Su orquesta — el Combo Show de Johnny Ventura — fue considerada una de las agrupaciones más significativas en la historia musical de la nación caribeña. La novedad de Ventura fue incorporar humor a las letras de sus canciones, dándole un toque innovador al género. Sus grandes éxitos — "Patacón Pisao", "Pitaste", "Merenguero hasta la Tumbadora", "¿Pitaste?", "Un Poquito para Atrás por Favor" — mezclaban la energía bailable del merengue con letras que hacían reír, un territorio que el género no había explorado con tanta eficacia.
Ventura fue llamado el "Elvis del merengue" por algunos en la industria musical. La comparación no era solo por el carisma escénico — aunque ese era inmenso — sino por la función cultural que cumplió: ser el artista que tomó un género considerado de clase baja y lo convirtió en algo que el mundo entero quería escuchar.
También fue el primero en llevar el merengue dominicano a los escenarios internacionales con regularidad, viajando por América Latina y Estados Unidos en los años sesenta y setenta cuando pocos artistas del Caribe hispano lo hacían.
Su carrera musical coincidió con un renovado interés en la música afrocaribeña, en gran parte gracias al sello neoyorquino Fania Records, que revivió el interés por el trabajo de Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana a finales de los sesenta y durante los setenta. La legendaria Celia Cruz grabó varias canciones con el movimiento que Ventura representaba.
Ganó seis Latin Grammy, incluyendo un Premio a la Trayectoria en 2006. Luego incursionó en la política: fue vicealcalde de Santo Domingo de 1994 a 1998, y alcalde de 1998 a 2002.
Murió el 28 de julio de 2021 en Santiago de los Caballeros, a los 81 años. El presidente Luis Abinader declaró tres días de duelo nacional. La Primera Dama escribió: "Johnny Ventura, El Caballo Mayor, físicamente nos ha dejado, pero su legado y su alegría siempre estarán con nosotros."
Wilfrido Vargas: el hombre que aceleró el merengue
Wilfrido Vargas — nacido en Altamira, Puerto Plata, en la República Dominicana — comenzó sus estudios musicales en la Academia Municipal de Música a los diez años. Ha sido trompetista, vocalista, arreglista, compositor y productor.
Comenzó su carrera con la banda "Wilfrido Vargas y sus Beduinos" grabando su primer álbum en 1974. Su propuesta era diferente a la de Ventura: donde Ventura mezclaba tradición y humor, Vargas aceleró el tempo — creó un merengue más rápido, más eléctrico, más contemporáneo.
La rivalidad entre los dos artistas fue legendary: los dominicanos se dividieron entre "los wilfridistas" y "los johnnyventuristas". Uno de los rumores más recordados de la época dice que la rivalidad fue tan intensa que se creó todo un show mediático entre los dos artistas.
Durante los años ochenta tuvo éxito comercial internacional con canciones como "El Barbarazo", "El Jardinero", "La Medicina" y "El Loco y La Luna" (nominada al Grammy en 1989).
"El Africano" — — fue su hit más conocido internacionalmente: el merengue que sonaba en todas las fiestas de América Latina en los años ochenta, irresistible en su energía y completamente incorrecto políticamente en su letra, pero que nadie podía dejar de bailar.
"Abusadora" y "A Mover la Colita" completaron un catálogo de merengues de salón que definieron el sonido de la fiesta latinoamericana de los años ochenta y noventa.
Vargas también fue conocido como formador de talentos: muchos de los cantantes más importantes del merengue de los años ochenta y noventa pasaron por su orquesta antes de emprender carreras solistas.
Los Hermanos Rosario: la siguiente generación
Los Hermanos Rosario — una familia de Santiago de los Caballeros — continuaron la tradición de la orquesta de merengue en los años ochenta con un sonido más hard rock, más eléctrico, más agresivo que el de Ventura y Vargas.
Sus merengues — "La Dueña del Swing", "Aquí la gente se cuida", "Voy pa' llá" — son el merengue de orquesta en su versión más electrificada, la respuesta dominicana al rock que sus contemporáneos escuchaban en otros países.
Sergio Vargas: el romántico
Sergio Vargas — no relacionado con Wilfrido — fue el merenguero que encontró en el merengue romántico su territorio propio: canciones de amor con la estructura del merengue pero la sensibilidad del bolero, que conquistaron al público que quería bailar y a la vez sentir que el baile tenía contenido emocional.
El merengue en Nueva York: la diáspora
Tan importante como el merengue en la isla fue el merengue en Nueva York — donde la comunidad dominicana del barrio de Washington Heights convirtió el Inwood y el Alto Manhattan en un segundo hogar del género.
Las orquestas dominicanas que tocaban en los salones de baile de Nueva York en los años setenta y ochenta construyeron un circuito paralelo al de Santo Domingo que, en muchos aspectos, era más innovador: en contacto directo con el jazz, la salsa y el R&B americanos, el merengue neoyorquino absorbió influencias que la isla tarde o nunca habría adoptado.
Nota editorial: Johnny Ventura fue el primer dominicano en lograr fama generalizada fuera de la República Dominicana con el merengue. Wilfrido Vargas fue quien aceleró el ritmo hasta convertirlo en algo completamente contemporáneo. Juan Luis Guerra fue quien lo hizo poesía. Tres hombres, tres décadas, tres maneras diferentes de amar al mismo género — y cada uno de ellos convencido de que su manera era la correcta. Esa diversidad de visiones dentro de un mismo género es exactamente lo que produce la riqueza musical: no la homogeneidad sino la tensión creativa entre artistas que comparten el territorio pero lo habitan de maneras radicalmente diferentes.
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Top 10 del Merengue de Orquesta
Patacón Pisao
Johnny Ventura · 1960s
El primer gran hit del Combo Show. El merengue de humor en su estado más perfecto.
El Africano
Wilfrido Vargas · 1985
El merengue más bailado de América Latina en los años ochenta. Irresistible e incorrecto en partes iguales.
Merenguero hasta la Tumbadora
Johnny Ventura · 1970s
El himno de la identidad merenguera. Ventura declarando su pertenencia al género con toda la energía del Combo Show.
Abusadora
Wilfrido Vargas · 1984
El merengue del abuso amoroso como canción bailable. Vargas en su versión más festiva y más polémica.
La Dueña del Swing
Hermanos Rosario · 1988
El merengue rock de Santiago. Los Hermanos Rosario llevando el género hacia el sonido de los ochenta sin perder la raíz.
A Mover la Colita
Wilfrido Vargas · 1991
El merengue más directo y más bailable de Vargas. La orden de bailar convertida en éxito internacional.
El Barbarazo
Wilfrido Vargas · 1984
Vargas en su prime de los ochenta. El merengue con todo el volumen y la velocidad que la orquesta de los Beduinos podía generar.
Un Poquito para Atrás
Johnny Ventura · 1970s
El merengue de humor de Ventura en su versión más ingeniosa. La coreografía convertida en canción.
El Loco y La Luna
Wilfrido Vargas · 1989
La canción nominada al Grammy que demostró que el merengue podía aspirar a los reconocimientos internacionales.
Capullo y Sorullo
Johnny Ventura · 1960s
Uno de los clásicos del Combo Show. La energía de Ventura en su forma más festiva.
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