La canción que da título al álbum, Torn Between Two Lovers, se convirtió en un éxito rotundo, alcanzando el primer lugar en las listas de pop y adult contemporary. Esta balada, descrita como simple pero profundamente conmovedora y efectiva, eclipsó temporalmente otras piezas del disco. Sin embargo, críticos como Peter Reilly de Stereo Review destacaron el talento genuino de MacGregor tanto como intérprete como compositora. Reilly elogió su voz, a la que describió como un instrumento ligero, finamente hilado y expresivo, utilizado con gran habilidad para crear puntos dramáticos sutiles. Las canciones del álbum, según Reilly, exploran distintos matices del amor romántico desde la perspectiva de una joven que se adentra en la adultez, mostrando una sensibilidad natural y observadora.
Otros críticos ofrecieron perspectivas distintas. Robert Christgau, en su guía de discos de rock de los setenta, le otorgó una calificación de "C", señalando que el primer éxito comercial de Peter Yarrow en la década era una alternativa a Olivia Newton-John, aunque admitiera infidelidades. Por su parte, Robert Hilburn del Los Angeles Times comparó la voz de MacGregor con una mezcla entre la inocencia de John Denver y la vulnerabilidad de Olivia Newton-John, calificando el álbum como una colección mayormente desafortunada de vocales de "niña perdida". A pesar de ello, Hilburn reconoció que cuando MacGregor se alejaba de lo que consideraba trivial, demostraba una autoridad y un encanto vocal sorprendentes, sugiriendo que su siguiente trabajo podría ser más interesante. El arreglo de Albums, en general, fue realizado por David Campbell.