El álbum cobró vida con sencillos que resonaron fuerte. "Buffalo Stance", que ya tenía una versión previa en el lado B de un sencillo de Morgan-McVey de 1986, fue regrabada con Tim Simenon de Bomb the Bass y se convirtió en un éxito global, alcanzando el tercer puesto en el Reino Unido y en el Billboard Hot 100, además de liderar las listas en Países Bajos y Suecia. Otro tema destacado fue "Manchild", que llegó al quinto puesto en el Reino Unido, y "Kisses on the Wind", que tuvo buena acogida en Estados Unidos y Reino Unido. En la producción, Cameron McVey, esposo de Cherry y conocido como "Booga Bear", tuvo un rol importante, al igual que Jonny Dollar y Mark Saunders. Además, Robert Del Naja de Massive Attack coescribió "Manchild", y Andrew Vowles, también de Massive Attack, aportó en "Kisses on the Wind", "The Next Generation" y "So Here I Come".
La estética visual del disco también fue cuidada, con las fotos de portada e interiores a cargo del fotógrafo de moda Jean-Baptiste Mondino. La crítica de la época, como David Quantick de NME, la describió como "pop inmediato y comercial, pero hecho por alguien con una visión del mundo muy particular", destacando su ingenio y madurez. Otros, como Selina Webb de Music Week, la calificaron de "una colección sutilmente provocadora y juguetona", y Pete Clark de Hi-Fi News & Record Review señaló su "delicia jazzística por la inconformidad". El álbum incluso fue incluido en el libro 1001 Albums You Must Hear Before You Die.