Entre las canciones que vale la pena destacar está Better Git It in Your Soul, donde el piano y los vientos se enredan con un ritmo que recuerda a los sermones gospel que Mingus escuchaba de niño en Watts. Goodbye Pork Pie Hat es un homenaje al saxofonista Lester Young, fallecido poco antes, y su línea de bajo melancólica se convirtió en un sello de la época. Boogie Stop Shuffle, por su parte, es un blues de doce compases que oscila entre el *stop time* y el *shuffle*, con un bajo que no para de moverse. Fables of Faubus lleva la carga política: la pieza instrumental nació porque Columbia vetó la letra contra el gobernador Orval Faubus, defensor de la segregación en Arkansas. La versión con letra no llegó hasta 1960, en un disco editado por Candid. Bird Calls, en cambio, juega con imitar sonidos de pájaros, no a Charlie Parker como muchos creen, y Jelly Roll rinde tributo al pianista Jelly Roll Morton, incluyendo un guiño a Sonny Rollins en el solo de piano.
El disco no pasó desapercibido: en 2013 entró al Grammy Hall of Fame, y en 2020 la revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 380 de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos. En 2003, la Library of Congress lo añadió a su National Recording Registry, y en 2009 salió una edición especial de dos discos para celebrar sus cincuenta años, con tomas alternativas de Bird Calls, Better Git It in Your Soul e Jelly Roll. Lo curioso es que las versiones originales del LP, editadas para ajustarse a los 45 minutos de duración, se mantuvieron en algunas reediciones en CD hasta 1998, cuando por fin se publicó la versión completa. Hoy, Mingus Ah Um sigue siendo ese puente entre lo accesible y lo ambicioso, donde cada tema suena a historia contada con instrumentos.