El sonido de Il mare calmo della sera se caracteriza por una voz tenoril potente y emotiva, que se desenvuelve con soltura sobre arreglos que buscan realzar la expresividad de cada pieza. La inclusión de fragmentos de óperas como Macbeth, Tosca, Carmen y Adriana Lecouvreur, junto a himnos como Panis angelicus, demuestra la ambición del proyecto y el deseo de Bocelli de explorar un amplio espectro musical. Este álbum sentó las bases para su reconocimiento posterior, consolidando su estilo y abriendo el camino para una trayectoria que lo llevaría a vender millones de copias y a colaborar con artistas de renombre mundial.
Con el paso del tiempo, Il mare calmo della sera ha continuado siendo un punto de referencia en la discografía de Andrea Bocelli. A pesar de que el artista ha publicado numerosos álbumes desde entonces, este trabajo inicial sigue siendo valorado por su autenticidad y por ser el primer escalón de un éxito internacional. El álbum, que contiene trece canciones, ofrece una muestra temprana del talento que definiría su carrera, uniendo la tradición lírica con sensibilidades más contemporáneas, lo que le permitió conectar con audiencias diversas desde sus inicios.