Una de las canciones más destacadas del álbum es "Take Me to Church", que Hozier compuso durante un periodo de introspección en su casa familiar en Bray. Esta pista, que aborda temas de amor y desamor, se convirtió en un gran éxito y ayudó a catapultar su carrera. La historia detrás de "Cherry Wine", otra de las canciones del disco, es igualmente fascinante; fue escrita en un hotel abandonado, lo que le confiere una atmósfera única y auténtica. El álbum también incluye "Like Real People Do" y "Work Song", que muestran la versatilidad de Hozier como compositor y su habilidad para capturar emociones complejas.
Desde su lanzamiento, *Hozier* recibió críticas positivas, logrando una calificación de 79 sobre 100 en Metacritic, lo que indica una recepción favorable por parte de los críticos. Comercialmente, el álbum alcanzó posiciones destacadas en listas de varios países, incluyendo el segundo lugar en el Billboard 200 de Estados Unidos, y fue certificado con disco de oro por la Recording Industry Association of America. Este álbum no solo representa el inicio de una carrera prometedora, sino que también se ha convertido en un referente por su mezcla de géneros y su lírica profunda, lo que lo hace especial para quienes buscan conectar con la música desde adentro.