La banda grabó las primeras piezas, incluyendo "Big in Japan" y "Forever Young". Esta última, en su concepción inicial, era un tema más movido, pero no terminaban de estar satisfechos. Fue el productor Andreas Budde quien propuso transformarla en una balada, dándole la forma que hoy conocemos. Originalmente, planeaban que "Forever Young" fuera el segundo sencillo. Sin embargo, la discográfica pidió una canción adicional entre los dos lanzamientos. Así nació "Sounds Like a Melody", escrita y arreglada en apenas dos días. Para Marian Gold, esto representó una tensión entre sus ideales y la presión comercial, llegando a sentir que era una concesión, aunque también abría puertas a nuevas posibilidades en la música pop. De hecho, esta experiencia hizo que Gold evitara tocar la canción en vivo durante más de quince años.
El álbum, que se grabó entre enero y agosto de 1984 en Studio 54 en Berlin, contó con el uso de equipos como las cajas de ritmos Roland TR-808 y Linn LM-1, un sintetizador Roland System-100M, un ARP String Ensemble y una unidad de delay digital Roland SDE 200. La grabación se realizó en cintas de 8 pistas Tascam, y utilizaron una máquina Friendchip SRC para sincronizar todo. Aunque algunas canciones se compusieron en alemán, como "Blauer Engel" o "Leben Ohne Ende", no se incluyeron en el lanzamiento final del disco, sino que aparecieron en caras B o recopilaciones posteriores. El disco tuvo buena acogida en Europa, alcanzando el primer puesto en Norway y Sweden, y entrando en el top 20 de otros seis países.