De este álbum debut, algunas canciones se volvieron particularmente emblemáticas y, a la vez, generaron debate. "Que no te haga bobo Jacobo", por ejemplo, hacía una referencia directa a la figura mediática de Jacobo Zabludovsky, presentándolo como una voz poco confiable. Otro tema que causó revuelo fue "Gimme The Power", una crítica contundente a los políticos del Partido Revolucionario Institucional que estaban en el poder en ese momento. La canción "Puto" también generó discusión, siendo interpretada por algunos como un ataque a la comunidad homosexual. El título del álbum, por su parte, era una clara alusión a ¿Dónde jugarán los niños? de Maná, que a su vez se inspiraba en un tema de Cat Stevens.
¿Dónde jugarán las niñas? no solo fue un éxito en ventas, sino que también captó la atención de la crítica. Recibió una nominación a los premios Grammy Latino en 1998 como «Mejor álbum de rock latino alternativo». Publicaciones importantes como Rolling Stone, The New York Times y Chicago Tribune lo destacaron entre los mejores trabajos de 1998. La repercusión del disco se extendió a nivel internacional, obteniendo reconocimientos por ventas en países como España, Chile, Estados Unidos, Argentina y Colombia. En Argentina, durante el Surco Fest Concert en Buenos Aires, la banda celebró haber superado las 800.000 copias vendidas.