Del álbum se desprenden varias canciones que capturaron la atención, como el primer gran éxito, "Don't Dream It's Over". También destacan temas como "Something So Strong", "Mean to Me", "World Where You Live" y "Now We're Getting Somewhere". Es interesante notar que en la grabación de "Now We're Getting Somewhere" participaron músicos externos a la formación principal, como el baterista Jim Keltner y el bajista Jerry Scheff, en lugar de Seymour y Hester. La mezcla final del disco estuvo a cargo de Michael Frondelli en Studio 55.
Este disco debut de Crowded House, originarios de Australia y Nueva Zelanda, tuvo una recepción notable, alcanzando la certificación de platino en cuatro países. La producción de Mitchell Froom ayudó a definir el sonido característico de la banda, sentando las bases para su trayectoria.