La gestación de Breakfast in America estuvo marcada por la forma particular de componer de Rick Davies y Roger Hodgson. Si bien concibieron la idea general del álbum juntos, gran parte de las canciones fueron escritas por separado. Hodgson explicó que la temática giraba en torno a las diferencias y la relación entre ellos dos, imaginando un diálogo o un enfrentamiento de ideas. Originalmente, pensaron titularlo Hello Stranger, pero finalmente se decidieron por Breakfast in America, un nombre que reflejaba la energía más desenfadada y "divertida" que buscaban para el disco. Esta elección, junto con la mirada crítica hacia la cultura estadounidense presente en canciones como Gone Hollywood, Breakfast in America y Child of Vision, llevó a muchos a interpretarlo como una sátira de Estados Unidos, algo que los miembros de la banda siempre han negado, asegurando que las referencias eran más bien coincidencias.
El disco abre con Gone Hollywood, una pieza escrita por Rick Davies que narra la historia de alguien que llega a Los Angeles buscando la fama cinematográfica, enfrentando dificultades hasta que finalmente logra un avance. La letra original, más sombría, fue modificada para ser más optimista y accesible. Por otro lado, Child of Vision cierra el álbum, utilizando el piano eléctrico Wurlitzer como instrumento principal, similar a The Logical Song. Tras la parte vocal, la canción se expande con un solo de piano y concluye con un breve solo de saxofón a cargo de John Helliwell. Hodgson mencionó que este tema buscaba reflejar la forma de vida de los estadounidenses, aunque admitió tener un conocimiento limitado de la cultura de ese país en ese momento.