Las canciones que más pegaron salieron de las dos versiones principales: Sweat (A La La La La Long), Rock with You y Bad Boys fueron los sencillos que cruzaron fronteras. Pero donde se nota la diferencia es en los detalles: la edición internacional incluía Stuck in the Middle y versiones distintas de Rock With You, mientras que la estadounidense sumaba remixes como el Dancehall Mix de Sweat o el David Morales Mix de Bad Boys. La reedición Bad Boys incluso incorporó canciones nuevas para el mercado local, como Living It Up y Hey Love, que antes no aparecían en el material original. El Grammy al Best Reggae Album que ganó la versión estadounidense en 1993 fue solo la confirmación de que, a veces, las segundas oportunidades son las que dejan huella.
Lo curioso es cómo el disco juega con la duración: la versión de EE.UU. se queda en poco más de una hora, mientras que la internacional supera la hora y doce minutos. Eso no es casualidad: cada mercado tenía su público y sus expectativas. Los productores Ian Lewis, Touter Harvey y Roger Lewis trabajaron con esa idea en mente, ajustando el material para que sonara fresco en cada contexto. El resultado fue un álbum que, sin buscarlo del todo, terminó siendo clave para entender cómo el reggae podía sonar igual de bien en un club de Nueva York que en una playa de Jamaica.