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AUSTIN 2023
Álbum · por Post Malone ↗ Ver artista

AUSTIN

Post Malone lleva años moviéndose entre géneros sin quedarse en ninguno, y Austin —su quinto disco— es la prueba más clara. Grabado durante 2023 en Los Ángeles, el álbum mezcla su marca de pop melódico con toques de hip-hop, country y hasta rock, pero con un giro: aquí el peso lo lleva la producción limpia y los ritmos que se sienten más orgánicos que en sus trabajos anteriores. No es un disco de explosiones repentinas, sino de capas sutiles donde los sintetizadores brillan sin ahogar las guitarras acústicas ni las voces relajadas. La grabación pasó por las manos de Andrew Watt, Louis Bell y Max Martin, pero el sello de Post está en cada decisión, desde los *hooks* pegajosos hasta los cambios de tempo que evitan que el disco se sienta monótono.

Año
2023
Canciones
1
Duración
3 min 26 seg
Escuchar el álbum

Sobre el álbum

AUSTIN, según DoReSol

Lo más llamativo son los tres sencillos que lo adelantaron: Chemical, Mourning y Overdrive. El primero juega con un bajo distorsionado que recuerda a sus raíces más oscuras, pero con un estribillo que se clava en la cabeza desde el primer segundo. Mourning, en cambio, es puro contraste: una balada acústica con un aire a Hollywood’s Bleeding, donde la voz de Post se estira sobre acordes simples pero efectivos. Overdrive, por su parte, acelera el ritmo con un *beat* que parece sacado de un disco de los 90, pero con ese *gloss* moderno que solo él logra. La prensa destacó que, a diferencia de sus álbumes anteriores, aquí hay menos colaboraciones externas y más espacio para que su estilo —mezcla de rap cantado y melodías relajadas— brille sin filtros.

El disco debutó en el número uno del Billboard 200, algo que ya es rutina para él, pero lo interesante está en cómo equilibra lo comercial con lo personal. No hay un tema que suene a relleno: incluso las canciones más cortas, como Novacandy o Green Thumb, tienen un *groove* que invita a moverse sin exigir demasiado. La producción de Rami Yacoub y Post mismo le da cohesión, como si cada pista fuera un capítulo de una misma historia. Y aunque el álbum no llegó a los récords de ventas de Beerbongs & Bentleys, su recepción confirmó que, después de casi una década en la industria, sigue sabiendo cómo mantenerse relevante sin repetirse.