Este álbum es particularmente recordado por incluir algunas de las composiciones más emblemáticas de Queen. "Bohemian Rhapsody", por ejemplo, se convirtió en el centro de atención, una pieza que desafió las convenciones y demostró la audacia creativa de la banda. Otras canciones destacadas como "You're My Best Friend", "I'm In Love With My Car" y "Love of My Life" también forman parte esencial de este disco, mostrando la versatilidad del grupo. La producción, a cargo de Roy Thomas Baker y la propia banda, fue un factor clave en el resultado, utilizando múltiples estudios simultáneamente en Londres y Gales. Esta estrategia permitió que los miembros trabajaran en diferentes temas a la vez, aprovechando las acústicas específicas de cada lugar, como la de los estudios Sarm, que resultaron ideales para las voces.
La recepción inicial del álbum fue variada, aunque la crítica reconoció la calidad de su producción y la diversidad de estilos. A pesar de algunas opiniones divididas, A Night at the Opera consolidó a Queen como una fuerza importante en la escena musical. El disco fue lanzado por EMI en el Reino Unido, donde alcanzó el primer puesto y se mantuvo durante nueve semanas, un hito para la época. En Estados Unidos, a través de Elektra Records, también tuvo una excelente acogida, llegando al cuarto puesto. Con el tiempo, A Night at the Opera ha sido consistentemente citado como una de las obras cumbre de Queen, y canciones como "Bohemian Rhapsody" siguen siendo reconocidas entre las más importantes jamás grabadas.