Entre los diecisiete temas, dos se convirtieron en hitos casi instantáneos. «¡Atrévete te, te!» no solo arrasó en las radios, sino que también se llevó un Latin Grammy en 2006 por mejor video corto, mientras que «Pi-di-di-di» fue un golpe directo a Puff Daddy —el tema surgió tras una visita del productor en 2004, cuando intentó reclutar voces para su marca Sean John. Las letras, casi todas firmadas por Residente, dejaban ver esa mezcla de humor negro y crítica social, salvo en «Vamo' animal», que compartió créditos con Severo Canta Claro.
El disco no pasó desapercibido: en 2008 ya había vendido 250.000 copias solo en Estados Unidos, según Nielsen, y se mantuvo 70 semanas en el Top Latin Albums de Billboard. Pero lo más llamativo fue su impacto en los Latin Grammy de 2006, donde no solo se llevó el premio a mejor álbum urbano, sino que también demostró que el reguetón podía ser mucho más que un ritmo bailable. El remix de «Suave» con Blass al final del disco fue solo un guiño a la experimentación que definiría a la banda en el futuro.