Morat llevó al escenario del Movistar Arena una versión anticipada de Ya Es Mañana antes de que el álbum pisara las plataformas. El tema no solo abre el disco, sino que marca un giro en su sonido: las guitarras ganan protagonismo y el ritmo se vuelve más directo, como si la banda hubiera decidido dejar atrás los arreglos pulidos para recuperar la energía de sus primeros shows. El título, que suena a despertar después de una noche larga, refleja esa sensación de reinicio que ellos mismos describen: un disco que mira hacia atrás para seguir adelante.
El álbum se grabó en medio de una gira extensa, y Ya Es Mañana nació de esa mezcla entre el cansancio y la euforia de tocar en escenarios llenos. Con 4:58 de duración, el tema se sostiene en un loop de acordes que repite una estructura simple pero adictiva, donde las voces se entrelazan con los rasgueos de guitarra como si fueran una sola línea melódica. No es casualidad que el disco lleve por subtítulo "hijo de las guitarras": aquí el instrumento no acompaña, sino que guía cada decisión rítmica y armónica.