La historia detrás
Siguiendo la luna, según DoReSol
En El León, el sexto disco de Los Fabulosos Cadillacs, el ska y el rock se mezclan con ritmos caribeños hasta crear un sonido que no suena a nada que hayas escuchado antes. Pero hay una canción que se roba el show desde el primer acorde: Siguiendo la luna. No es un tema que avanza en línea recta; cada sección respira distinto, como si el ritmo mismo estuviera bailando al compás de una fiesta que nunca termina. El bajo marca el paso con una línea que se repite, pero el resto de los instrumentos se mueven alrededor sin pisarse, como si cada músico estuviera contando su propia historia mientras suena la música. Ese juego entre lo repetitivo y lo inesperado es lo que hace que esta canción no se canse de sonar en la radio, incluso décadas después.
El disco se grabó en 1992 en Buenos Aires, cuando la banda ya llevaba casi una década tocando juntos y buscando ese sonido que los definiera. Siguiendo la luna salió como tercer sencillo, después de Carnaval toda la vida y Gitana, pero fue la que terminó quedándose más tiempo en las listas. La producción estuvo a cargo de K.C. Porter, quien le dio ese brillo cálido que mezcla los vientos con los teclados, y Steve Sykes se encargó de que todo sonara equilibrado en la mezcla. Aunque el álbum tiene cinco sencillos, esta canción fue la que mejor representó ese cambio de rumbo: de repente, el ska no sonaba solo a ska, sino a algo más grande, más latino, más vivo.
Del álbum
El león
Los Fabulosos Cadillacs · 1992 · Track 4
Datos
Créditos
Letra Sergio Rotman
Música Sergio Rotman