La historia detrás
Ultraje a Rigor grabó Ricota en medio de una sesión frenética en el estudio Nas Nuvens, donde el sonido crudo del rock paulista chocaba contra el establishment carioca. El tema, con sus 3:09 de duración, nació en ese mismo disco que los lanzó al estrellato: Nós Vamos Invadir Sua Praia (1985), el debut que les dio disco de platina y los convirtió en el primer grupo de rock brasileño en romper récords de ventas. Pero Ricota no fue solo otro éxito más: su letra, escrita con esa ironía típica de la banda, retrata el momento exacto en que São Paulo irrumpía en el escenario nacional con una actitud que el propio productor Pena Schmidt definió como una provocación deliberada hacia los grupos del Rio de Janeiro.
La grabación ocurrió en un momento clave para el rock brasileño: a principios de los 80, cuando bandas como Ultraje a Rigor —armada por Roger Moreira en la voz y guitarra— cambiaban las reglas. El álbum se gestó tras el impacto de sus primeros sencillos, Inútil/Mim Quer Tocar y Eu Me Amo/Rebelde Sem Causa, que ya dejaban claro que el sonido de la banda no seguía manuales. Ricota, con su título juguetón, encapsula esa energía: un tema que suena directo pero que, al escucharlo de cerca, revela capas de sarcasmo y desparpajo. Para 2008, el disco ya había sido reconocido como el "mejor álbum de rock nacional" por la Revista MTV, pero su esencia sigue siendo la misma que en 1985: un puñado de acordes simples ejecutados con la urgencia de quien sabe que está haciendo historia sin proponérselo.