La historia detrás
Lo que hace a Pensieri e parole tan particular es cómo entrelaza dos melodías distintas. Al principio, estas voces suenan por separado, pero luego se unen, especialmente en la segunda parte de la canción. Incluso el estribillo presenta un juego de voces que se mezclan. Esta estructura, como sugiere el título, evoca la idea de pensamientos y palabras que se cruzan, como en una conversación entre dos enamorados en un momento delicado de su relación. La revista *Rolling Stone* la incluyó en su lista de las 200 mejores canciones italianas de todos los tiempos, ubicándola en el puesto 46. El propio Lucio Battisti interpretó esta pieza en televisión, usando un truco de playback donde superponía dos imágenes de sí mismo para representar las distintas partes vocales.
Existe una versión de Pensieri e parole que se diferencia de la que conocemos en el sencillo y la mayoría de los álbumes. Esta versión extendida, que dura 5 minutos y 14 segundos (frente a los 3:55 habituales), añade una coda orquestal al final. Esta parte adicional fue creada por el arreglista Gian Piero Reverberi junto con Battisti. Se publicó en recopilaciones como Tutto Battisti (1975), Profili musicali nº 21 (1982) y Il meglio di Lucio Battisti (1984), y hoy se puede encontrar en Rarities (2020). El motivo exacto de esta extensión instrumental nunca quedó del todo claro. La letra, escrita por Mogol, se inspira en experiencias personales. Por un lado, recuerda su juventud, como un viaje a Inghilterra y una relación con una chica llamada Sharon, que tuvo que dejar por diferencias religiosas, y también la cercanía de una vía de tren a su antigua casa en Lambrate. Por otro lado, refleja la situación que vivía con su esposa Serenella, de quien se estaba separando debido a problemas de comunicación.