La historia detrás
Cuando te sumergís en Nuestro adiós de Rubén Blades, te encontrás con una pieza que marca un punto de inflexión. El disco Antecedente, lanzado en 1988, representa para Blades un regreso a las raíces de la salsa, buscando un sonido más orgánico que el que a veces dejaban las técnicas de estudio más antiguas. De hecho, la banda que lo acompañaba, antes conocida como Seis del Solar, se renombra como Son del Solar, y en esta etapa se incorporan trombones para darle un carácter distintivo, dejando atrás algunos elementos de sintetizador. Este trabajo no pasó desapercibido, llegando a obtener un Grammy Award en la categoría de "Best Tropical Latin Performance" y alcanzando el puesto número 8 en la lista Tropical Albums de Billboard.
La producción del álbum recayó en manos del propio Blades, quien junto a Son del Solar, y con una duración de 4:17 para Nuestro adiós, construyó un sonido que resonó fuertemente. Es interesante notar que este álbum a menudo se compara con La Pistola y El Corazón de Los Lobos, otro disco de la época que también exploraba un retorno a lo esencial. La propuesta de Antecedente fue clara: recuperar la esencia de la música tropical, y Nuestro adiós es un reflejo de esa búsqueda sonora.