La historia detrás
Menino e menina, según DoReSol
Si querés tocar Menino e menina y entender por qué suena distinto a todo lo demás del O Passo do Lui, prestá atención a ese bajo que se enrosca en el primer compás. No es un riff cualquiera: es una línea que parece flotar sobre el ritmo, como si el bajo y la batería estuvieran jugando a seguir y adelantarse al mismo tiempo. Eso le da a la canción un aire juguetón pero con peso, algo que los Os Paralamas do Sucesso venían probando desde el disco anterior, pero aquí lo llevan a otro nivel. La voz de Herbert Vianna entra suave, casi como un susurro, y en el estribillo explota en un fraseo que mezcla melancolía con ese toque de ska que siempre los caracterizó. No es solo una canción: es un equilibrio entre lo que ya eran y lo que estaban por descubrir.
Este tema nació en el momento justo. El O Passo do Lui llegó en 1984 como respuesta a lo que no había funcionado en el debut, el Cinema Mudo, que no había conectado como esperaban. Los Paralamas querían algo más contundente, con los instrumentos más presentes y canciones que no pasaran desapercibidas. Menino e menina fue uno de los singles que empujaron el disco, junto a Óculos, que ya sonaba fuerte en las radios antes incluso del Rock in Rio de 1985. En ese festival, la banda tocó dos veces y se llevó el reconocimiento de ser una de las atracciones más vibrantes, algo que terminó de consolidar el sonido que venían construyendo. La canción, con sus 3:55, no es la más larga del álbum, pero en esos minutos caben todas las ganas de reinventarse que traían desde Rio de Janeiro.
Del álbum
O passo do Lui
Os Paralamas do Sucesso · 1984 · Track 9
Datos