La historia detrás
Makin’ Whoopee, según DoReSol
Cuando Ray Charles se sumergió en Makin’ Whoopee, no se trataba solo de interpretar una melodía conocida. Lo que él le aportó a esta pieza, que originalmente se hizo popular en la década de 1930, fue una capa de profundidad y una interpretación que la hizo suya. Con una duración de más de seis minutos, esta versión permite a Charles desplegar su particular forma de fusionar géneros, algo que ya venía explorando desde los años 50. Su habilidad para mezclar el rhythm and blues, el gospel y el blues, tal como hizo en sus primeros trabajos para Atlantic Records, se siente aquí, dándole a la canción un carácter distintivo que va más allá de su origen.
La forma en que Ray Charles abordaba la música, influenciado por figuras del jazz y el blues como Art Tatum y Louis Jordan, se manifiesta en cada nota. Sus interpretaciones, a menudo cargadas de una emoción cruda y una musicalidad que desafiaba las convenciones, le permitieron conectar con audiencias diversas. Para 2004, su impacto era tal que Rolling Stone lo ubicó entre los mejores artistas de todos los tiempos. Esta versión de Makin’ Whoopee es un ejemplo de cómo un artista puede tomar una canción existente y transformarla, imprimiéndole su sello personal y explorando las posibilidades expresivas que ofrece una pieza, llevándola a un plano donde la interpretación vocal y el acompañamiento instrumental dialogan de manera profunda.
Del álbum
Ray Charles in LA
Ray Charles · 1991 · Track 8
Datos
Créditos
Letra Gus Kahn
Música Walter Donaldson