La historia detrás
La mia canzone per Maria arranca con un aire que parece hecho a medida para quedarse en la memoria. No es solo el tema en sí, sino esa mezcla de blues y pop que ya asomaba en el single de Lucio Battisti en 1968. Lo curioso es que no era un tema nuevo: el lado B, Io vivrò (senza te), ya había pasado antes por las manos de los Rokes, con Battisti incluso tocando el órgano en esas sesiones. Pero aquí, en este single, el italiano le dio su propio giro, como si el tema necesitara ese matiz para encajar en su voz.
La grabación llegó en un momento clave: justo cuando Battisti empezaba a definir su sonido en solitario, después de dejar atrás su etapa con Mogol y los Rokes. El tema se coló en su primer álbum homónimo, y Io vivró (senza te) terminó repitiendo en Emozioni. Pero lo más llamativo es que, antes de que Battisti lo grabara, un grupo llamado I Fuggiaschi ya había probado suerte con una versión como demo, aunque quedó inédita hasta que On Sale Music la rescató en el año 2000. Con una duración de 3:11, La mia canzone per Maria no buscaba ser un éxito masivo, sino un paso más en la exploración de un estilo que aún no tenía nombre.