La historia detrás
Eruption, según DoReSol
Erupción no nació como una canción, sino como un ejercicio de calentamiento. En 1978, Eddie Van Halen la improvisaba en el estudio con su guitarra Frankenstrat, usando técnicas que aún hoy suenan futuristas: el tapping —tocar con ambas manos en el mástil— y bendings que se enredan como escalas barrocas. El productor Ted Templeman lo escuchó por casualidad y le pidió grabarla. En dos tomas, quedó lista la pista que cambiaría para siempre cómo se entiende un solo de guitarra en el rock.
El tema arranca con un golpe seco de batería de Alex Van Halen y el bajo de Michael Anthony, pero lo que sigue es pura exploración sonora. Eddie afinó su Frankenstrat medio tono abajo y la pasó por un Marshall de los 60 con phaser, un Echoplex para el eco y una placa de reverberación que le dio ese tono cavernoso. El solo avanza entre arpegios vertiginosos, armónicos artificiales y un final que se desvanece en un E♭ procesado por el Univox, como si la guitarra respirara. En 2005, la revista Q la ubicó en el puesto 29 de sus 100 Greatest Guitar Tracks, y Rolling Stone la colocó en el sexto lugar de su lista de las mejores canciones para guitarra de todos los tiempos. Pero más allá de los rankings, lo que hace especial a Erupción es cómo condensó en 1:43 una revolución técnica que los guitarristas aún estudian.
Del álbum
Van Halen
Van Halen · 1978 · Track 2
Datos
Créditos
Música Alex Van Halen, David Lee Roth, Michael Anthony, Edward Van Halen