La historia detrás
Don't You (Forget About Me), según DoReSol
La historia de *Don't You (Forget About Me)* es fascinante, no solo por cómo sonó, sino por todo el camino que recorrió hasta llegar a las manos de Simple Minds. Originalmente, la canción fue pensada para otros artistas. Keith Forsey, uno de sus compositores, la ofreció primero a Bryan Ferry, quien estaba ocupado con su álbum *Boys and Girls* en 1985. Luego, se consideró a Corey Hart, conocido por su éxito *Sunglasses at Night*, pero Forsey no creía que fuera la voz adecuada. Incluso Billy Idol, un colaborador frecuente de Forsey, la rechazó. La banda escocesa Simple Minds, al principio, tampoco estaba convencida. Sentían que solo debían interpretar su propio material y que la canción no encajaba con su imagen de "ultra-hip". Su mánager, Bruce Findlay, vio el potencial, especialmente en Estados Unidos, y les mostró una proyección privada de la película *The Breakfast Club* (1985) para intentar convencerlos. A pesar de esto, la banda seguía reacia, con el vocalista Jim Kerr admitiendo que al principio no les importaba mucho el público adolescente estadounidense. Fue la esposa de Kerr, Chrissie Hynde de The Pretenders, quien les insistió para que la grabaran.
Tras pasar unos días con Keith Forsey y conocer mejor su trabajo, influenciado por la música experimental alemana como Amon Düül II y su colaboración con Giorgio Moroder en temas como *I Feel Love* de Donna Summer, Simple Minds aceptó darle una oportunidad. Durante la grabación en noviembre de 1984, Jim Kerr añadió el icónico "hey hey hey" al inicio y el "la la la" al final, con la intención de escribir nuevas letras, pero Forsey insistió en mantenerlas. El guitarrista Charlie Burchill aportó los acordes potentes, describiendo la experiencia como casi una caricatura de la música AOR estadounidense, pero reconociendo que funcionó. La canción, lanzada como single en febrero de 1985, se convirtió en un éxito rotundo, alcanzando el número 1 en Estados Unidos y Canadá, y el puesto 7 en el Reino Unido. A pesar de su enorme impacto, la banda no anticipó tal acogida; Burchill, años después, admitiría que, aunque ahora la considera una canción pop bien elaborada, en su momento la habían despreciado bastante.
Datos
Créditos
Música Keith Forsey, Steve Chiff