La historia detrás
Linkin Park la grabó en 1999 bajo el nombre Sad, antes de que el álbum Hybrid Theory tomara forma. Esa versión temprana ya mostraba el núcleo de lo que luego sería By Myself: un tema que explora la soledad desde dentro, donde cada palabra suena como un golpe seco contra el silencio. No es solo una canción sobre estar solo, sino sobre cómo ese vacío puede convertirse en el motor para seguir adelante. El rap-metal de la banda aquí se vuelve más íntimo que agresivo, con un ritmo que late como un corazón cansado pero firme.
La pista terminó en Hybrid Theory, lanzado en octubre de 2000, y aunque no tuvo videoclip oficial, su presencia en el disco —como pista n.º 7— la hizo destacar entre las que sí lo tuvieron. La producción corrió por cuenta de Don Gilmore, quien capturó ese sonido crudo que ya venía gestándose en sus demos. La mezcla, a cargo de Andy Wallace, le dio ese aire de urgencia contenida, como si la canción respirara entrecortada. Con una duración de 3:10 y un tempo cercano a las 95-100 BPM, By Myself se mueve en un compás que no pide permiso para quedarse en la cabeza.