La historia detrás
Cuando uno se sumerge en la grabación de All at Once, se encuentra con una balada que, aunque no fue lanzada como sencillo en Estados Unidos, resonó fuertemente en las radios de pop y R&B a finales de 1986 y principios de 1987. Esta difusión, que se extendió hasta 1987, llegó a influir en el cronograma de lanzamiento del siguiente álbum de Whitney Houston. La canción, escrita por Michael Masser y Jeffrey Osborne, explora el dolor que queda tras la partida abrupta de un ser querido. Fue grabada en 1984 en Los Ángeles, con Michael Masser también a cargo de la producción y Michael Mancini como ingeniero de grabación, mientras que Bill Schnee se encargó de la mezcla. El tema se convirtió en un éxito importante para Houston en varios países europeos, como Bélgica, y marcó su debut musical en Sudáfrica.
La historia detrás de All at Once se entrelaza con el inicio de la carrera de Whitney Houston. En abril de 1983, con solo 19 años, firmó con Arista Records. Tras varias presentaciones en Nueva York y Los Ángeles, donde buscaban productores para su álbum debut, Clive Davis, el CEO de Arista, contactó a Michael Masser. Davis le comentó a Masser que Houston interpretaba frecuentemente su conocida composición de 1977, The Greatest Love of All. Al presenciar a Houston cantar el inicio de esa canción, Masser se comprometió a trabajar con ella, con la condición de que participara en un dueto con Teddy Pendergrass en la balada Hold Me. Después de grabar este tema, Masser le envió a Houston tres canciones solistas para que grabara en 1984, entre ellas All at Once. Curiosamente, esta canción estaba originalmente pensada para que la grabara el coautor Jeffrey Osborne para su álbum Emotional, pero él decidió no incluirla al considerar que el disco ya tenía demasiadas baladas.