🇦🇷 AR · Argentina · Capítulo 1 de 10
Las Raíces: Los Tres Mundos que Hicieron una Música (siglos XV–XIX)
Argentina es el octavo país más grande del mundo: 2.780.400 kilómetros cuadrados que van de la selva subtropical del norte a los canales patagónicos del sur, de los Andes en el oeste a las llanuras infinitas de la pampa en el este. En ese territorio convivieron — y conviven — docenas de pueblos con tradiciones musicales propias que el proceso de colonización europea intentó suprimir y que sobrevivieron con una persistencia que hoy llamamos folclore.
La música folklórica argentina encuentra sus raíces en las culturas indígenas originarias. Tres grandes acontecimientos histórico-culturales la fueron moldeando: la colonización española (siglos XVI-XVIII), la inmigración europea (1850-1930) y la migración interna (1930-1980).
De ese triple encuentro — el mundo indígena, el mundo africano traído por la esclavitud, el mundo europeo de los conquistadores — nació el sonido que Argentina reconoce como propio: una música que no pertenece completamente a ninguno de sus tres orígenes pero que los lleva a todos dentro.
La Raíz Indígena: Antes de la Guitarra
Antes de que los españoles llegaran al Río de la Plata en el siglo XVI, el territorio que hoy es Argentina estaba habitado por decenas de pueblos con tradiciones musicales completamente diferentes entre sí.
En el noroeste andino — Jujuy, Salta, Tucumán — los pueblos quechuas y aimaras tenían una música íntimamente conectada con la cosmovisión andina: la quena, flauta de caña que produce el sonido más característico del altiplano, y el sikus o zampoña, el instrumento de pan que los incas habían llevado por todo el continente. Esa música no era entretenimiento: era el lenguaje en que los hombres hablaban con la Pacha Mama, con los apus de las montañas, con el ciclo del agua y la cosecha.
En el litoral — Corrientes, Misiones, Entre Ríos — los pueblos guaraníes tenían sus propias tradiciones vocales y percutivas, con cantos responsoriales y ritmos que los jesuitas que llegaron en el siglo XVII intentaron incorporar a la liturgia católica con resultados musicalmente extraordinarios: las reducciones jesuíticas produjeron en los siglos XVII y XVIII una fusión única entre la música barroca europea y los ritmos guaraníes que musicólogos de todo el mundo estudian todavía.
En la Patagonia, los pueblos mapuches, tehuelches y selknam tenían tradiciones musicales propias que los cronistas europeos describían con fascinación y que sobrevivieron parcialmente hasta el siglo XX, cuando la expansión del Estado argentino al sur completó el proceso de destrucción que la colonización había comenzado.
La Raíz Africana: El Candombe del Río de la Plata
La historia musical argentina es también, en una proporción que el relato oficial durante mucho tiempo prefirió minimizar, una historia africana. A fines del siglo XVIII apareció el candombe, estilo musical y danza creada por los esclavos de origen africano, basada en ritmos de tamboril.
Buenos Aires fue durante el período colonial un puerto esclavista activo. Las comunidades afroargentinas — concentradas en el barrio del Mondongo, en lo que hoy es el sur de la ciudad — desarrollaron sus propias instituciones culturales: las naciones africanas, asociaciones organizadas por origen étnico que funcionaban como espacios de preservación cultural, ayuda mutua y resistencia.
En esas naciones sonaba el candombe: los tambores, los cantos, las danzas que venían de África y que en el Río de la Plata encontraron un suelo específico en el que crecer. La presencia africana en la música rioplatense fue durante décadas tan visible que los cronistas del siglo XIX describían las celebraciones de los barrios afroargentinos como uno de los espectáculos más extraordinarios de la ciudad.
Esa presencia casi desapareció a lo largo del siglo XIX: las guerras de independencia y luego la Guerra del Paraguay diezmaron a la población afroargentina, que participó desproporcionadamente en todos los conflictos. Pero su huella musical no desapareció: quedó en el ritmo del tango, en la síncopa de la milonga, en la manera específica en que la música del Río de la Plata trata el tiempo musical de una manera que las músicas europeas no hacen.
La Raíz Española y el Gaucho
La colonización española aportó criterios estéticos, técnicas e instrumentos característicos de la música europea. El mestizaje cultural llevó al desarrollo de danzas, instrumentos y técnicas musicales propias que tuvieron una influencia decisiva en el folclore argentino.
El instrumento más importante de esa herencia fue la guitarra: desde que llegó al Río de la Plata, fue rápidamente adoptada por los criollos y supo entreverarse con los instrumentos nativos de tal manera que hoy es la protagonista principal de la música folclórica. Fue compañera de la soledad del gaucho, del ingenio de los payadores.
El gaucho — el habitante de las llanuras de la pampa, mestizo, libre, que vivía del ganado y se movía por el territorio con una independencia que el Estado incipiente encontraba amenazante — fue la figura central de la música criolla argentina del siglo XIX. Sus canciones no eran canciones de amor en el sentido europeo: eran relatos de vida, crónicas del paisaje, reflexiones sobre la libertad y la soledad de la llanura infinita.
La payada — el duelo de improvisación poética entre dos guitarristas que se desafían mutuamente con versos que deben rimar, responder al argumento del rival y demostrar habilidad poética en tiempo real — fue la institución artística más importante de la cultura gaucha. Los gauchos, figuras emblemáticas de la cultura rural argentina, relataron a través de sus guitarras y payadas historias de lucha, amor y soledad. Las payadas son canciones improvisadas acompañadas con guitarra, donde dos cantores se enfrentan en un duelo verbal y poético.
El gran texto literario de esa cultura — el Martín Fierro de José Hernández, publicado en 1872 — es también el gran texto musical: un poema épico escrito en la métrica de las payadas, que describe la vida del gaucho perseguido por el Estado, y que fue aprendido de memoria por generaciones de argentinos que lo cantaban antes de que el sistema educativo les enseñara a leerlo.
Los Instrumentos: La Física del Mestizaje
Algunos de los aportes europeos fundamentales fueron la guitarra criolla, las modificaciones al bombo nativo para que llegara a ser el bombo legüero, y el charango, una guitarrilla fabricada con el caparazón de un armadillo, de gran importancia para el folklore norteño andino.
El bombo legüero — el tambor de cuero vacuno que se escucha a una legua de distancia, según dice la tradición — es el instrumento de percusión central del folclore argentino. Su sonido profundo y rotundo define el ritmo de la zamba, el chacarero, el malambo. Es un instrumento de origen africano modificado con materiales americanos para servir a una música que es las tres cosas al mismo tiempo.
El bandoneón llegará más tarde — en el siglo XIX, desde Alemania, traído por inmigrantes centroeuropeos — y se convertirá en el alma del tango, en el instrumento que ningún otro país usa de la misma manera y que Argentina adoptó como si hubiera sido inventado en Buenos Aires. Pero esa es la historia del capítulo siguiente.
Las Danzas: El Cuerpo como Archivo
Las danzas del folclore argentino son también archivos de historia: cada paso, cada figura, cada nombre guarda la memoria del encuentro entre los tres mundos que produjeron la cultura argentina.
El malambo — el zapateo masculino de la pampa, nacido a principios del siglo XVII — es la demostración de virtuosismo individual: un bailarín solo, sin pareja, que desafía al ritmo con la velocidad y la precisión de sus pies. Es el equivalente danzado de la payada: competencia, destreza, identidad.
La zamba — no confundir con la samba brasileña — es la danza más romántica del folclore argentino: un cortejo entre un hombre y una mujer con pañuelos, donde ella esquiva y él persigue en una coreografía que tiene la misma estructura que la cueca chilena y que proviene de la zamacueca peruana, transformada en los valles del noroeste argentino hasta convertirse en algo completamente propio.
El chamamé — la música del litoral guaraní-misionero — tiene el acordeón como instrumento central y un ritmo sincopado que recuerda su doble herencia: la guaraní y la europea, inseparables en el nordeste argentino donde la frontera entre culturas nunca fue tan clara como en el resto del país.
Nota editorial: El folclore argentino no es una tradición única sino un mosaico de tradiciones regionales que el siglo XX intentó unificar bajo la etiqueta de "música nacional". Esa unificación fue también una operación política: el Estado peronista de los años cuarenta y cincuenta promovió el folclore como símbolo de identidad nacional con la misma intención con que otros Estados promueven sus tradiciones — para construir una imagen de unidad donde la realidad es diversidad. Lo que sobrevivió a esa operación fue exactamente lo que no podía ser uniformado: la especificidad de cada región, el acento particular de la quena jujeña, el ritmo inconfundible del chamamé correntino, la melancolía específica de la zamba tucumana. Argentina es un país que se imagina como uno y que suena como muchos. Esa tensión es también su riqueza musical más profunda.
Selección editorial
Top 10 de las Raíces Musicales Argentinas
- 1Pampa / Río de la Plata
La Payada
El duelo de improvisación poética que define la identidad gaucha. El antecedente directo del rap en la tradición criolla argentina. La forma artística más democrática que la cultura popular argentina produjo.
- 2Noroeste
La Zamba
La danza del cortejo más hermosa del folclore argentino. El pañuelo entre el hombre y la mujer como lenguaje del amor que no necesita palabras.
- 3Pampa
El Malambo
El zapateo masculino que es también filosofía de vida: el gaucho que se mide a sí mismo, no al rival, en cada golpe de pie contra la tierra.
- 4Litoral (Corrientes)
El Chamamé
La música del nordeste guaraní-europeo. El acordeón y el bandoneón al servicio de un ritmo que mezcla dos mundos con la naturalidad de quien no recuerda que alguna vez fueron separados.
- 5Noroeste andino
La Quena
El instrumento precolombino que sobrevivió la conquista. El sonido del altiplano antes de que existiera Argentina. La voz de los Andes en el folclore contemporáneo.
- 6Nacional
El Bombo Legüero
El tambor que se escucha a una legua. El pulso del folclore argentino en todos sus géneros. La herencia africana que sobrevivió el blanqueamiento de la historia oficial.
- 7Buenos Aires
El Candombe Rioplatense
La música de las naciones africanas del Río de la Plata. La raíz negra del tango que la historia oficial prefirió ignorar y que los musicólogos contemporáneos están recuperando.
- 8Santiago del Estero
La Chacarera
El ritmo más antiguo de la música popular argentina. Santiago del Estero como el corazón musical del interior profundo, el lugar donde el folclore nunca fue moda sino siempre vida.
- 9Misiones / Litoral
Las Reducciones Jesuíticas
La fusión más extraordinaria del período colonial: la música barroca europea y los ritmos guaraníes produciendo algo completamente nuevo. Un experimento musical que duró ciento cincuenta años.
- 10Pampa
El Martín Fierro (como texto musical)
El poema épico de José Hernández escrito en la métrica de las payadas. La música antes de ser música: el ritmo que está en las palabras antes de que las palabras sean cantadas.
Próximo capítulo — Serie Argentina: El Tango — orígenes en el Río de la Plata, la Guardia Vieja, Carlos Gardel y la época de oro del género más universal que Argentina le dio al mundo.
Serie completa · Argentina
Sobre esta serie · 10 entregas
Las Raíces: Los Tres Mundos que Hicieron una Música (siglos XV–XIX)
El Tango: La Música que Buenos Aires le Dio al Mundo (1880–1955)
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