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🇦🇷 Argentina · 1989 — presente

Viejas Locas

Viejas Locas nació en los monoblocks de Piedrabuena, en el sur de Buenos Aires, entre ensayos robados a los recreos del Colegio Comercial n.º 12. El nombre lo heredó de un apodo que le quedó grande a su primer cantante, Mauro Bonome, pero terminó definiendo el espíritu de un quinteto que se armó para tocar covers de Rolling Stones y Pink Floyd en garages y bares de Villa Lugano. El sonido que buscaban no era una imitación: querían el groove sucio de las guitarras pesadas, los riffs que se enredan como cables viejos y un cantante que cantara como si estuviera gritando desde el fondo de un pozo. Ese estilo, que después bautizaron como rock stone, los terminó separando del resto de las bandas de la escena porteña.

El momento en que todo se aceleró fue cuando Pity Álvarez —un guitarrista que recién empezaba— se sentó detrás de la batería para reemplazar a Gastón Mansilla. Con él al frente, la banda pasó de ser un grupo de covers a una máquina de canciones propias. El primer golpe fue Intoxicado, un tema que sonaba a borrachera de medianoche en un bar de mala muerte, pero con una estructura que enganchaba desde el primer acorde. Lo grabaron en 1992, justo cuando la escena del rock stone empezaba a tomar forma, y el disco los puso en el radar de una generación que buscaba algo más crudo que el rock comercial de la época. Para ese entonces, la banda ya había perdido a sus fundadores originales, pero Pity armó una nueva formación con Sergio "Pollo" Toloza en bajo y Fabián "Fachi" Crea en guitarra, mientras Abel Meyer se sentaba atrás de los bombos. El quinteto funcionaba como un engranaje imperfecto: Fachi y Pollo venían de tocar juntos años atrás, Abel era vecino de Pity, y todos compartían el mismo código de barrio y guitarras distorsionadas.

1980s
111K Oyentes/mes

Datos, premios, miembros y más

Más sobre Viejas Locas

Biografía

Entre 1992 y 2000, Viejas Locas se convirtió en un fenómeno que desbordaba los límites de lo que se entendía como rock argentino. Canciones como Buey, Homero o Todo sigue igual no sonaban a nada que estuviera en la radio: tenían ese aire de blues sucio mezclado con el desparpajo de los Ratones Paranoicos, pero con un sello propio que las hacía inconfundibles. El punto más alto llegó en el año 2000, cuando llenaron el estadio José Amalfitani sin haber grabado nunca un disco de platino. La separación ese mismo octubre no fue un fracaso, sino el final natural de una etapa: Pity se fue a formar Intoxicados, Pollo probó suerte en Balas Perdidas y Fachi armó Motor Loco, pero el eco de su música siguió vivo. Hoy, cuando alguien menciona rock stone, sigue siendo inevitable pensar en ese quinteto que tocó su último show con sesenta personas en un sótano y terminó llenando estadios años después.

Datos

Nacimiento
1 ene 1989
País
🇦🇷 Argentina

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