El disco contiene canciones que se han vuelto emblemáticas. "Durazno y Convención", por ejemplo, evoca una esquina específica de Montevideo que Roos conoció de cerca desde su infancia, inmortalizando ese paisaje sonoro en su música. Otro tema que resalta es "Luces en el Calabró", que junto a otras piezas del álbum, muestra la habilidad de Roos para tejer historias y atmósferas a través de sus melodías y letras.
Mediocampo no solo consolidó la popularidad de Jaime Roos en Uruguay, sino que también extendió su alcance a nivel internacional. La forma en que aborda la música, integrando elementos locales con influencias globales, le ha permitido crear un repertorio con una identidad muy marcada. Este álbum es una muestra clara de esa búsqueda sonora que lo define.