Entre las pistas más notables se encuentra "Honey, Hush!", que se abre con un riff contagioso y una entrega vocal intensa. Esta canción muestra la habilidad de Collins para fusionar ritmos pegajosos con letras que invitan a la participación del público. Otra pieza clave es "When The Welfare Turns Its Back On You", donde el artista explora temas de lucha y resiliencia, reflejando su propia experiencia de vida. "Ice Pick" también se destaca por su energía electrizante, convirtiéndose en un sello distintivo del estilo de Collins.
La producción de Ice Pickin’ se realizó en un breve lapso, lo que permitió que el álbum capturara la esencia del momento y la espontaneidad de las actuaciones en vivo. Collins, con su guitarra afinada en un acorde de F menor abierto, logra crear un sonido que, aunque simple en su construcción, resulta profundamente conmovedor y poderoso. Este álbum no solo es un testimonio de su habilidad como músico, sino también una ventana a la rica tradición del blues que él representó con tanto fervor.