Fiesta Paraguaya salió como segundo disco del grupo. Tiene diez canciones y fue producido por IDS Music. El sonido lo cuidó Nicolás Melgarejo, que también se encargó de mezclar y masterizar todo en el estudio Spirit and Sound. El álbum se grabó en un momento en que la banda ya tenía cierta base, pero seguía explorando su sonido. No hubo grandes cambios en el estilo, pero sí una mayor claridad en las canciones. La producción se sintió más pulida, como si hubieran encontrado el equilibrio entre lo que querían decir y cómo sonaba. La grabación fue tranquila, sin muchos efectos, pero con una energía que se nota en cada tema. Al final, quedó un disco que refleja su evolución sin perder su esencia.