Dentro del extenso tracklist de 16 canciones, algunas resonaron con especial fuerza. El tema que da título al álbum, Felicità, se convirtió en un estandarte de su estilo, transmitiendo una alegría contagiosa. Otras piezas como Sharazan y Magic Oh Magic también formaron parte de este conjunto de obras que exploraban diferentes facetas de su propuesta musical. La diversidad de títulos y versiones en distintos territorios habla de la expansión de su música en esa época.
Más adelante, en 1988, se reeditó este material, demostrando la vigencia de las canciones y el interés del público por redescubrir este capítulo en la discografía de Al Bano y Romina Power. El álbum se consolidó como una pieza importante dentro de su trayectoria, presentando un panorama sonoro que conectó con audiencias en diversas partes del mundo.