Dentro de este trabajo, canciones como Heartbreak Hotel, que ya era un éxito en las listas pop, se integraron para potenciar el lanzamiento. También se incluyeron temas que Presley ya interpretaba en vivo, como Money Honey y I Got A Woman. Un detalle interesante es la inclusión de Blue Suede Shoes, un número de rockabilly que originalmente no se lanzó como sencillo para no interferir con la carrera de Carl Perkins, su autor. Sin embargo, tras un accidente de Perkins, el tema vio la luz como sencillo y alcanzó el puesto 20 en las listas. El álbum en sí mismo fue un fenómeno, vendiendo más de un millón de copias y obteniendo la certificación de disco de oro y, posteriormente, de platino.
La influencia de Elvis Presley se extiende hasta nuestros días. En 2003, la revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 55 de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, y también fue incluido en el libro 1001 Albums You Must Hear Before You Die. El diseño de su portada se ha convertido en un referente visual, replicado por numerosos artistas a lo largo de los años. Este álbum no solo demostró el poder de venta de Elvis y del rock and roll, sino que también sentó las bases para lo que sería una de las carreras musicales más influyentes de la historia.